Las firmas de la Comunitat Valenciana —Alhuca, Anavig, Barcarola , Lilus y Niseret— destacan en una edición marcada por la diversidad estética y la coherencia en las tendencias
Paseo Mágico by FIMI contó con el apoyo del ICEX España Exportación e Inversiones.
Galería Paseo Mágico 2026: https://www.fimi.es/dia-magico/pasarela-paseo-magico-2026/
Paseo Mágico, la pasarela de Día Mágico by FIMI, confirmó este viernes 15 de mayo el buen momento del diseño de ceremonia y comunión con las propuestas de doce firmas referentes del sector, entre ellas las valencianas Alhuca, Anavig, Barcarola, Eva Martínez, Lilus y Niseret, que evidenciaron el dinamismo creativo de la Comunitat Valenciana. Las colecciones para 2027 mostraron una cuidada escenografía donde el romanticismo y la estética de masía marcaron la línea visual.
En el caso de Javilar, su colección “Valle de Cristal” inundó la pasarela de magia. Felipa Rodríguez, la diseñadora, asegura que su ascendencia tinerfeña es crucial en sus diseños. “Siempre me inspiro en temas o florales o del mar”, explica, “en este caso el “Valle de Cristal” viene a contar una pequeña historia, y por eso sale una niña al principio, que es la guardiana del Valle, con un arco y una flecha, y tres magas, cada una con un ramillete de trigo que simboliza a comunión, ya que el trigo es de donde se saca la consagración, la hostia sagrada”. “La última niña es la gran maga, con su báculo, que lleva un bordado y un detalle rojo en sus capas, un color inusual en las comuniones, pero que quise incluir porque era el color de empoderamiento de mi madre”, detalla Felipa, “y quise hacer ese guiño, ese homenaje y ese reconocimiento”.
El valor de la artesanía
Querida Philippa volvía a desfilar tras algún tiempo y ha presentado como producto estrella “nuestra famosa casaca”, ha comentado Miguel Ángel Gutiérrez, “y lo más impactante, el abrigo con el vestido pantalón”. “En cuanto a tejidos, hemos incorporado muchísimo el lino, hemos vuelto también a algodones especiales, y hemos puesto mucho complemento, mucha medalla no clásica, como las cruces… mucho medallón, cosas distintas que rompen un poco lo que es la tendencia clásica clásica de la comunión”, termina Gutiérrez.
Chus Rodríguez, que desfiló por primera vez en Paseo Mágico, destacó que “el desfile ha sido una forma estupenda para darnos a conocer”, comenta, “en nuestro caso nos gusta utilizar algodones, bordados y tejidos de calidad, porque si por algo destacamos es por un esfuerzo muy artesano, con muchísimas horas de trabajo detrás”.
Chiqui Navarro, de Mon Air, no puede evitar emocionarse: “cuando volvimos al stand tras el desfile, la gente nos ovacionó, entendió muy bien nuestra propuesta”, contó, “queríamos transmitir un aire etéreo, en el que las niñas son princesas en su casa y reinas también para sus padres”. Navarro ha querido aclarar que su intención era trasladar una simbología centrada en la familia: “lo hemos vestido de mucha teatralidad, hemos puesto un velo, y luego hemos desvelado, porque las niñas después de la comunión crecen, y queríamos representar ese momento. Les hemos dado una luz que las ilumina y un cetro, porque las mujeres están en camino de volverse poderosas y tienen que aprender a lidiar con el mundo en el que estamos viviendo. Entonces ésas son nuestras mujeres, que son niñas intrépidas, aventureras, con ilusión, con sueños y el momento de la comunión es un momento de luz.” En Monair han optado por “telas exclusivas, modelos vintage y tonos pasteles, verdes, aguas, melocotones, y nuestros beiges, que introdujimos hace una década”.
Andalucía ha marcado el desfile de Eva Martínez. “Le he querido dar el toque flamenco, tematizando así mi presentación”, ha contado Eva, que también ha querido mostrar en la pasarela el reconocimiento que han recibido este año como artesanas.
Naturalidad, ligereza y estéticas frescas
El retorno a lo natural se tradujo en tejidos ligeros y propuestas desenfadadas. Así, Itahisa García Hernández, de la firma Amarca Kids, se inspiró en la estética de pícnic, jugando con muchos complementos como sombreros, cestas y bolsos. “Aromas de Flores” es el nombre de nuestra colección, con tejidos muy frescos y muy naturales, que permiten mucho movimiento a los niños, con algodones y sedas”.
Montserrat Lozano, por su parte, subrayó que “la ropa que le hacemos a las niñas es ropa de princesa, y esperamos que pasen el día mejor de su vida, que sea un día mágico de verdad. Y creo que nuestros colores son muy suaves, y ponemos volúmenes en las mangas, con volantitos”.
Gran presencia del diseño valenciano
Las firmas valencianas protagonizaron algunos de los momentos más destacados de la pasarela. Mabel de Eguilior, de Barcarola, apostó fuerte, ya que esta colección representa “el relanzamiento de nuestra marca”. “Hemos sacado este año la novedad de unos linos jaspeados combinados con rayas”, destaca, “y unos modelos nuevos en los que la casaca va partida, con raya tanto en azules como en verdes”. También sorprendieron sus linos jaspeados en tres colores, rosa, verde y azul, pensados especialmente para los niños, siempre más inquietos, así como otros tejidos elásticos. “Llevan un poco de poliéster que no arruga nada, comodísimo”, explica, “y todo eso combinado con nuestra apuesta segura, que es el segundo vestido de comunión”.
En el caso de Anavig la clave está en los tejidos, “en las puntillas, en los guipures, todo eran tules bordados y todo eran puntillas, y nos guiamos por lo que entendemos que está más en tendencia”, comenta Ana, “y tenemos dos colores exclusivos, el Sky Blue, un tono precioso y un rosa suave y dulce que llamamos Pastel Pink”.
Desde Alhuka quisieron presentar a sus niñas a través de la dulzura y la inocencia, “jugando con los colores, la sencillez y la elegancia. “Utilizamos sobre todo los bordados exclusivos y realzamos con el color”, detallan, “Siempre ponemos en nuestra colección muchísimos colores para distinguirnos de las demás marcas, sin sacrificar la sencillez”.
Rocío Amorós, de la firma Niseret, fundada por su madre hace 45 años, ha apostado por la belleza de la sencillez. “Son vestidos cómodos, ligeros, y que desprenden una belleza natural, una dulzura y la esencia de cada niña”, cuenta Rocío, “que los contemples mágicamente y con tranquilidad, con encajes, bordados muy sutiles, nada espeso, y siempre teniendo claro que menos es más”. “Los vestidos no pueden ser más protagonistas que la niña, la niña es la protagonista y el vestido tiene que ayudar a realzar su belleza”, ha señalado.
Para Iluminada, de Lilus, lo importante es una sencillez que destaque la dulzura natural de la niña. “Los tejidos nos marcan los diseños, y este año estamos un poco por los linos, linos bordados. Los tules aún están, aunque poco a poco está prevaleciendo el lino bordado, que también está muy chulo”. Para Iluminada, se trata de una vuelta “al enfoque de la abuelita, cuando tenía las sábanas, y bordaba el lino. De hecho para el desfile nos trajimos unas tinajas como las que tenía mi propia abuela y jugamos mucho con la paja como elemento escenográfico, para evocar esas granjas antiguas en las que la gente convivía con sus animales”.
En conjunto, Paseo Mágico, que contó con el apoyo del ICEX España Exportación e Inversiones, evidenció un equilibrio entre tradición y renovación, con una clara apuesta por la calidad de los tejidos, la diversidad estética y una creciente narrativa en el diseño, consolidando a Paseo Mágico como escaparate clave del sector.